Los candidatos a vicepresidente de EE.UU., Joseph Biden y Paul Ryan, tomaron las riendas de la campaña con nuevos guiños al voto femenino por parte del demócrata y la promesa del republicano de que si llega a la Casa Blanca enfrentará los problemas económicos del país.
Con el presidente y candidato a la reelección, Barack Obama, y su rival republicano, Mitt Romney, ausentes de la contienda mientras preparan su tercer y último debate el lunes, el peso de ambas campañas recae este fin de semana sobre sus números dos a solo 17 días para las elecciones.

En un acto en un hangar del aeropuerto internacional de Pittsburgh (Pensilvania), el republicano Ryan dijo que si él y Romney ganan el 6 de noviembre, no van a “eludir” cuestiones “difíciles”, como el problema de la elevada deuda pública, y las van a enfrentar “antes de que se salgan de control”, porque “eso es lo que hacen los líderes”.
“La elección es la siguiente: ¿Limitamos el tamaño de nuestro Gobierno o limitamos el crecimiento de nuestra economía?”, enfatizó Ryan, para quien es prioritario poner el gasto gubernamental “bajo control”.
También atacó duramente las “equivocadas” políticas energéticas de Obama, afirmó que la gasolina cuesta hoy “más del doble” que hace cuatro años y sostuvo que en apenas un mes se han perdido más de 1,200 empleos vinculados con el carbón en estados como Pensilvania y Virginia por el cierre de plantas.
Las próximas elecciones significan decidir “cómo hacer crecer la economía” y el “significado” de Estados Unidos, porque “no vamos a transformar el país en algo que nunca quiso ser”, aseveró Ryan.
Mientras, en otro acto en Saint Augustine (Florida), el vicepresidente Biden insistió en la apelación al voto femenino que centró el mitin de Obama en la Universidad George Mason, en Fairfax (Virginia).
Los republicanos “no creen que la mujer tiene derecho a controlar su cuerpo. Sobre la salud de las mujeres, quieren trasladar el control a las compañías de seguros”, comentó Biden.
Según el vicepresidente, cuando a Romney se le preguntó, en el debate con Obama del pasado martes en la Universidad Hofstra de Nueva York, sobre la igualdad salarial no respondió y, en su lugar, pronunció su ya famosa frase sobre los “archivadores llenos de mujeres”. No estuvo afortunado Romney en ese debate al defender su trabajo en favor de la igualdad, explicó.