El sacerdote peruano Marco Arana anunció que dedicará todo su tiempo a su carrera política con miras a las elecciones presidenciales de 2011, y ofreció mantener un Estado laico y apoyar la reglamentación del llamado aborto terapéutico.
Arana, quien aún no ha formalizado su candidatura ante el organismo electoral, informó que un decreto episcopal lo ha suspendido de sus funciones eclesiales desde el pasado 4 de febrero, aunque dijo que no renunciará a su fe cristiana.
"Esto obedece a las normas eclesiales que señalan que los sacerdotes estamos impedidos de participar en actividades políticas partidarias", explicó el sacerdote.
Arana consideró, sin embargo; que es "importante asumir estas responsabilidades" políticas porque no implican una contradicción con su ética y principios sociales.