El sacerdote mexicano defensor de los indocumentados Alejandro Solalinde pidió a “Los Zetas”, uno de los grupos criminales más violentos del país, poner alto a la violencia y dejar de extorsionar a los inmigrantes.
Ante cientos de activistas y familiares de inmigrantes desaparecidos que participan en la “Caravana paso a paso hacia la paz” a su llegada al puerto de Coatzacoalcos, en el estado de Veracruz (este), el religioso apeló a la conciencia de los grupos criminales para suspender las agresiones contra los indocumentados, ya que “son sus hermanos y están jodidos”.
Solalinde, director del albergue Hermanos en el Camino, en el estado de Oaxaca, considero como “amenazante” llegar al puerto de Coatzacoalcos, Golfo de México, al que calificó de centro de operaciones de los criminales.