El clérigo radical chiíta que lideró una revuelta de dos meses contra la ocupación acusó el viernes al futuro presidente Ghazi Al Yauar de ser un títere de Estados Unidos y pidió al entrante gobierno acabar su alianza con la coalición.
Moqtada Sadr sorpresivamente dio su apoyo la semana pasada al gobierno, pero sólo si se aboca a poner fin a la presencia estadounidense en el país. El 1 de julio el nuevo gobierno asumirá el poder.
El clérigo, afirmó Al Yauar durante un sermón en Kufa, que "la alianza con la ocupación le conllevará vergüenzas y desgracias"".
Desde que Sadr lanzó su rebelión en abril, luego de que soldados estadounidenses clausuraran su periódico, han muerto cientos de personas, aunque la revuelta ya está prácticamente acabada.
Para cumplir un acuerdo que pusiera fin a los enfrentamientos, el clérigo ordenó la semana pasada a miembros de su milicia que no vivan en Nayaf y Kufa abandonar esas ciudades.
En Baquba, insurgentes iraquíes se enfrentaron ayer, por segundo día, con tropas de EU, donde murieron siete iraquíes, 24 horas después de la muerte de 41 personas en atentados con coches bomba.
El último enfrentamiento ocurrió a las 8.00 horas locales de ayer cuando un grupo de insurgentes atacó con fusiles un convoy militar estadounidense en un área cercana a Baquba.
Los soldados respondieron con disparos y mataron a dos atacantes, según portavoces militares norteamericanos, que aseguraron que ellos no sufrieron bajas.
Según testigos, viviendas y comercios han sido dañados en los combates de las últimas 24 horas en Baquba, situada en el "triángulo suní".