EL EX PRESIDENTE colombiano Ernesto Samper (1994-98) llama al actual mandatario, Alvaro Uribe, a desistir de operaciones militares para liberar a los rehenes de las FARC y a aceptar la desmilitarización de una zona para negociar con ellas un acuerdo humanitario, única vía para conseguir esa liberación.
En un artículo titulado "Señor Uribe, ¡hay que negociar con las FARC!" publicado en el diario francés "Le Figaro", Samper insinúa que la reciente muerte de 11 diputados del Valle del Cauca en poder de la guerrilla desde 2002 fue la consecuencia de una operación militar.
"El número de rehenes muertos en operaciones militares de liberación asciende a 21 víctimas", afirma Samper, tras recordar que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) acaban de revelar "el asesinato" de los 11 diputados, el pasado día 18.
Las FARC dijeron la semana pasada que los diputados murieron en un supuesto "fuego cruzado" con un grupo militar "no identificado.
El Gobierno colombiano niega que el Ejército hubiera lanzado una operación y acusa a la guerrilla de haber matado a los legisladores.
Al calificar esa muerte de "auténtica tragedia nacional", Samper indica que "se puede considerar que estas víctimas inocentes podrían haber recobrado la libertad desde hace varios años. Esto si las FARC y el Gobierno del presidente Uribe hubiesen tenido un gesto de humanidad en pleno conflicto armado negociando un acuerdo de liberación mutua como lo prevé el derecho internacional humanitario".
"Todavía se está a tiempo de que se entienda por fin en Colombia que la liberación de los rehenes por la fuerza no es apropiada", escribe el ex mandatario, para quien la opción del rescate militar no permitirá recuperar "sanos y salvos esos rehenes políticos", entre los que destaca la colombo-francesa Ingrid Betancourt.
"Sólo la negociación entre los actores de este conflicto lo conseguirá", sentencia Samper.
Argumenta que la liberación de guerrilleros decidida por Uribe "sin negociación preliminar" contribuirá "seguramente a radicalizar las exigencias de las FARC para la realización del acuerdo humanitario".
El Gobierno "debe entender que sin negociación no habrá liberación" de los rehenes, afirma Samper: la única opción para salvar su vida es "la firma de un acuerdo humanitario ahora".
Recuerda que las FARC reclaman como condición preliminar la desmilitarización de Pradera y Florida en el departamento del Valle del Cauca. Una desmilitarización a la que se opone Uribe porque "había construido el éxito" de su primera elección como presidente en 2002 sobre "el rechazo de esa formula", inaugurada en 1998 bajo la presidencia de Andrés Pastrana.
Samper argumenta que la desmilitarización propuesta ahora no tiene nada que ver con la experiencia del pasado.
Llama a que se desmilitarice una superficie de 400 kilómetros durante un plazo máximo de 60 días y con el único objeto de negociar el canje humanitario entre rehenes y guerrilleros detenidos. La zona, precisa, sería definida por expertos militares y vigilada por observadores internacionales y diplomáticos.
Una opción propuesta por Francia, España y Suiza desde hace casi dos años, dice, y que permitiría a las autoridades colombianas y a las FARC mostrar su "voluntad común de encontrar una salida humanitaria a la tragedia de los rehenes". Y ayudaría a la guerrilla a "reconquistar una legitimidad como organización guerrera", concluye el ex mandatario.
Los 11 diputados regionales colombianos que permanecían secuestrados por las FARC pudieron haber muerto en medio de un tiroteo entre sus captores y cazadores de recompensas, publicó el diario El Nuevo Herald, de Miami.
El diario, en un despacho desde Bogotá, atribuyó la versión a "fuentes militares y analistas vinculados al Ministerio de Defensa de Colombia".
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia , el grupo guerrillero más grande y antiguo de América Latina, anunció la semana pasada que 11 de 12 legisladores que mantenían cautivos desde 2002 habían muerto el 18 de junio cuando un grupo no identificado atacó el campamento donde estaban prisioneros.
El gobierno del presidente Alvaro Uribe rechazó esa versión y sostiene que los guerrilleros asesinaron a los diputados.
"Sin embargo, según los informantes, el gobierno considera ahora varias hipótesis, incluida una según la cual un grupo de cazadores de recompensas atacó el campamento de las FARC y los rehenes murieron en el fuego cruzado", indicó el diario.
Según El Nuevo Herald, el gobierno de Colombia ha ofrecido $2.5 millones en recompensa por la captura de cada uno de los ocho dirigentes principales de las FARC.
"Las elevadas recompensas ofrecidas por el gobierno colombiano han atraído a cazadores de recompensas de Estados Unidos, Israel y Europa, indicaron los informantes", según el diario de Miami.
Samper pide a Uribe acepte negociar con las FARC
El jueves se realizará una movilización en todos los municipios por la libertad de los secuestrados en Colombia.