El presidente salvadoreño, Salvador Sánchez Cerén, evalúa sacar a todo el ejército y llamar a los reservistas como una medida "extrema" para controlar la escalada de violencia que ha duplicado la cifra de asesinatos con respecto a 2015, informó el portavoz del Gobierno, Eugenio Chicas.
"El presidente está valorando de qué manera y con qué recursos se pueda, si se necesita, desplegar a todo el ejército" y "eventualmente, el Gobierno podría decidir (...) llamar a la reserva nacional", dijo Chicas en una entrevista en el canal estatal.
No obstante, señaló que estas medidas implican un costo que debe sufragarse con los $900 millones en bonos, cuya emisión tiene congelada la Sala de lo Constitucional desde junio de 2015 por posibles "vicios de forma y contenido" en su proceso de aprobación en el Parlamento.