El ex presidente de Bolivia, Gonzalo Sánchez de Lozada, afronta a partir de la fecha una demanda de extradición en EE.UU., cinco años después del "genocidio" del que está acusado en su país y que en 2003 derivó en su renuncia a su segundo Gobierno.
La embajada boliviana en Washington solicitó formalmente ayer al Departamento de Estado de EE.UU. la extradición del ex mandatario y su ex ministro de Defensa, Carlos Sánchez Berzaín, y de Hidrocarburos, Jorge Berindoague.
Sánchez de Lozada, de 78 años, está procesado por el delito de "masacre sangrienta", por la muerte de más de 60 personas durante la represión de varias protestas ocurridas entre septiembre y octubre de 2003.
El ex mandatario renunció a su segundo Gobierno el 17 de octubre del 2003.