El Gobierno uruguayo sancionará al comandante de la Armada y al jefe de sus fuerzas marinas por haberse quejado en un acto oficial del bajo presupuesto asignado a la fuerza y de la imposibilidad de cumplir todas sus funciones.
En un discurso durante la celebración de un aniversario de la marina de guerra, el comandante de las Fuerzas de Mar, capitán de navío Jorge Jaunsolo, pidió perdón por no haber podido cumplir su promesa de “mantener en servicio lo que se puede mantener”.
“Me disculpo, pero es imposible mantener toda una fuerza de mar con solamente un presupuesto de algo más de $700,000 al año”, agregó. El discurso había sido antes aprobado por el comandante en jefe de la Armada, almirante Ricardo Giambruno.
El ministro de Defensa Eleuterio Fernández Huidobro -exguerrillero y amigo del presidente José Mujica- anunció que ambos militares serán sancionados porque más allá de si lo manifestado es cierto o no, las fuerzas armadas no pueden convertirse en un sindicato.
“Cualquier militar sabe que esto es así y debe ser así. Las prioridades presupuestales, el destino de los recursos nacionales, dependen de los programas políticos y de las decisiones del gobierno votado por la ciudadanía”, dijo a radio Sarandí.
El 17 de septiembre, un mes antes del cuestionado discurso, Fernández Huidobro concurrió a la Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados para hablar del estado de la Armada acompañado por un oficial de la fuerza, que describió la situación en estado de “desastre”.