El Ejército israelí llevó a cabo en la madrugada del domingo a ayer un sangriento ataque en el campo de refugiados de El Bureij, en la franja de Gaza, en el que murieron ocho palestinos, entre ellos una mujer embarazada de nueve meses. Por otra parte un noveno palestino murió a manos del Ejército en Cisjordania.
La incursión de los soldados israelíes en el campo de El Bureij se inició hacia las 01H00 de la mañana (23H00 GMT del domingo) y concluyó siete horas más tarde.
Ocho palestinos murieron durante esta operación: un niño de 13 años y una mujer a punto de dar a luz yacían bajo los escombros de su casa dinamitada, además de otros seis palestinos, en su mayoría jóvenes, algunos de los cuales portaban armas.
El ataque, que provocó también 35 heridos, permitió al ejército capturar a Mohamad Taha, de 67 años, uno de los fundadores y responsables políticos del movimiento radical islámico Hamas, principal objetivo de la operación militar.
Según el Ejército "unidades de tropa y del cuerpo de ingenieros, apoyados por blindados y helicópteros de asalto, intervinieron durante la noche en el campo (de refugiados) donde encontraron una viva resistencia".