El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, pidió perdón por las matanzas de decenas de personas que los grupos paramilitares cometieron en 1997 y 2000 en la aldea norteña de El Salado.
“Vengo a decirles a las víctimas perdón, les pido perdón a nombre del Estado, a nombre de toda la sociedad, (porque) esas masacres nunca han debido suceder”, expresó el presidente Santos.
En el año 2000, unos 450 paramilitares, al parecer apoyados por agentes del Estado, asesinaron, violaron y mutilaron a más de cien personas en El Salado, considerada una de las masacres más sangrientas y despiadadas en Colombia.