El escritor portugués José Saramago afirmó que la suspensión del juez de la Audiencia Nacional española, Baltasar Garzón, es una de las noticias “más tristes” que ha recibido nunca, y añadió, al referirse a la despedida emotiva del magistrado: “Las lágrimas del juez Garzón son hoy mis lágrimas”.
En un texto escrito en su página web, el premio Nobel de Literatura dice que “Garzón es el ejemplo de que el campesino de Florencia no tenía razón cuando, en plena Edad Media, hizo sonar las campanas a difunto porque -decía- la justicia había muerto”, afirma Saramago, y añade: “con Garzón sabíamos que las leyes y su espíritu estaban vivos porque le veíamos actuar”.
Según el escritor, con la suspensión del magistrado español “las campanas, después del repique a gloria que harán los falangistas, los implicados en el caso Gürtel, los narcotraficantes, los terroristas y los nostálgicos de las dictaduras, volverán a sonar a muerto, porque la justicia y el estado de derecho no han avanzado, no han ganado en claridad, y quien no avanza, retrocede”.