El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, se negó a perdonar colectivamente a prisioneros el Día de la Bastilla, un gesto tradicional del feriado del 14 de julio.
Sarkozy le dijo a los medios de comunicación franceses que no está de acuerdo con usar el perdón presidencial para disminuir el hacinamiento de las prisiones.
El año pasado, su predecesor, Jacques Chirac, liberó 3,500 presidiarios el Día de la Bastilla, cuando se conmemora el inicio de la Revolución Francesa, en 1789.
Las cárceles de Francia tienen una capacidad total de unos 50,000 reclusos, pero en estos momentos albergan a cerca de 61,000.
Sarkozy dijo que le pidieron que liberara a 3,000 prisioneros.