El expresidente de Francia Nicolas Sarkozy aseguró que regresa a la política por motivación, pero también porque no tiene otra elección ante la desesperanza de los franceses, obligados a elegir entre la humillación que representa François Hollande y el aislamiento que supondría Marine Le Pen.
No quiero que mi país sea condenado a tener que elegir entre el espectáculo humillante del presente o el aislamiento que sería el Frente Nacional. No solo tengo ganas de volver, sino que no tengo elección, señaló el político conservador.