Unos 13 meses después de su lanzamiento por un Ariane 5, el satélite SMART-1 de la Agencia Espacial Europea (ESA) debería entrar en órbita lunar la noche de hoy.
SMART-1, que no se posará en la Luna, trabajará desde su órbita operacional a partir de enero de 2005 durante seis meses o un año.
Su misión consiste en cartografiar la topografía y composición minerológica del satélite natural de la Tierra para buscar huellas del supuesto impacto de la Tierra con un asteroide gigante cuyos restos serían el origen de la Luna.
SMART-1 abre el camino a futuras misiones de larga duración en el interior del sistema solar.
En el ámbito gerencial, sólo se esperan los resultados de auditorías, porque existen fuertes indicios de que la institución aprobó créditos a productores que no estaban respaldados de la mejor forma o las garantías no eran suficientes.