El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, negó el perdón a Stanley "Tookie" Williams, propuesto para el Nobel de la Paz en varias ocasiones, que será ejecutado hoy.
Williams, acusado de asesinar a cuatro personas 26 años atrás, fue el fundador en su adolescencia de la famosa banda callejera "Crips", de Los Angeles, pero en los últimos años se convirtió en un símbolo contra la pena de muerte.
El tribunal federal de apelaciones de San Francisco se pronunció minutos antes que Schwarzenegger y también lo hizo negativamente, lo que significa que, salvo una inesperada intervención de última hora de los tribunales, la suerte de Williams está echada.
La ejecución de Williams está prevista en el penal de San Quintín, en la bahía de San Francisco, por inyección letal, tal y como estipulan las leyes californianas.
Quienes no aparecen en la cifra son los muertos por epidemias y otros factores asociados a la invasión, que de ser incluidos, elevarían la cifra de víctimas civiles a más de 100, 000, de acuerdo a la estimación de la revista médica británica The Lancet.
El discurso de Bush, dirigido a defender el rol que ha jugado EU en Irak, es la tercera de cuatro intervenciones sobre el tema en las últimas semanas.
La última está prevista para el próximo miércoles, en medio de fuertes presiones por el retiro de las tropas y la caída en la popularidad de la campaña entre los estadounidenses.
El discurso de Bush se produce en medio de las fuertes críticas del congresista demócrata John Murtha sobre la presencia de EU.
"Sigo oyendo victoria, sigo oyendo terrorismo. Sigo oyendo el 11 de septiembre", dijo Murtha, en clara referencia a recientes alocuciones de Bush. "Estoy tratando de discutir cosas contundentes, y ellos sólo vienen con retóricas. Yo todavía no veo un plan que pueda tener éxito", acotó.
"Nos hemos convertimos en el enemigo", le dijo Murtha a la cadena de noticias CBS. "Cada día que seguimos ahí, inadvertidamente matamos gente", agregó Murtha.
Según indicó la BBC, el discurso de Bush fue otro paso clave en la estrategia de la Casa Blanca para conseguir apoyo a la "guerra contra el terrorismo".
Con eso en mente, Bush dijo que "el año 2005 será recordado como un momento crucial en la historia de Irak, en la historia de Medio Oriente y en la historia de la democracia".
Bush calificó como "inaceptable" la aparición de un nuevo centro de detención en Irak, en el que unas 625 personas se encontraban en graves condiciones de hacinamiento, e hizo una llamado para que los responsables sean sancionados.
Sobre Saddam Hussein, Bush respondió que éste era una amenaza y que en ese entonces se creía ampliamente que tenía armas de destrucción masiva.
"Tomé una decisión muy difícil", dijo el mandatario. "Y sabiendo lo que sé hoy, tomaría esa misma decisión nuevamente. El derrocamiento de Saddam Hussein ha hecho del mundo, y de Estados Unidos, lugares más seguros".
Una reciente encuesta de ABC News, Time y otros medios indica que más de dos tercios de los iraquíes se oponen a la presencia militar estadounidense en su país, pero que muchos se muestran optimistas en cuanto a su futuro y al de Irak como nación.
Los demócratas acusan a Bush de llevar a Estados Unidos a la guerra con mentiras y de falta de sinceridad acerca de la situación actual en Irak.