Un grupo de estudiantes protestó frente al palacio presidencial de Brasilia por la aprobación en el Congreso de fuertes aumentos salariales para el presidente del país, el vicepresidente, los ministros y los propios parlamentarios.
Los estudiantes que participaron en la protesta llegaron a ocupar una rampa que conduce al primer piso de la sede del Ejecutivo y por la que el próximo sábado subirá la presidenta electa, Dilma Rousseff, tras ser investida del cargo en el Congreso.