Según un diagnóstico, en la población adulta mayor de Panamá el grupo de 60 a 74 años tiene el mayor peso relativo (74.3%) en el 2000; y alcanzará el 74.1% en el año 2025. Según las proyecciones, este grupo comenzará a disminuir a partir del año 2050, cuando representará el 64% de los adultos mayores, aumentando la proporción de las personas con 75 años o más.
De acuerdo con este diagnóstico, la población adulta mayor irá cambiando lentamente desde un perfil típico de tercera edad en general, compuesto por personas mayores más jóvenes y autónomas, hasta el perfil de la llamada "cuarta edad", compuesto por personas mayores de muy avanzada edad con altos niveles de dependencia que demandará mayores servicios.
En Panamá la pobreza de la población de 60 años o más alcanza un 27% y afecta más a los hombres que a las mujeres mayores, y en el área urbana la proporción de los pobres de edad avanzada es de 15.3 %, mientras que en el área rural la incidencia de pobreza en la población adulta mayor alcanza el 64.9 %, y en las áreas indígenas es de 95.4%.
Con relación a la seguridad social, a finales de la década pasada el 44 % de las personas mayores recibía ingresos por pensiones y jubilaciones, porcentaje que aumentó a 61% en el área urbana y 18% en la rural.
A medida que aumenta la edad, en ambos sexos se incrementa el número de personas que reciben ingresos por jubilación. Solo el 53% corresponde a personas de 70 años o más, pero hay más mujeres que hombres.
La participación económica de la población adulta mayor en el país es de 28.0%, 45.5% hombres y 10.7% en mujeres.