Más de 2,300 réplicas se han registrado hasta el momento en la comarca china de Lushan, en la provincia de Sichuan (centro), después del terremoto de magnitud 7 que sacudió la zona el pasado sábado y dejó al menos 188 muertos y 25 desaparecidos, lo que complica las tareas de rescate.
Según la Agencia de Terremotos de China, se habían registrado 2,360 réplicas, cuatro de ellas con una magnitud superior a los cinco grados.
Las réplicas, sumadas a la lluvia pueden, dar pie a corrimientos de tierra.