Reporte
- 120 casas están totalmente sepultadas por el lodo.
- 350 personas han fallecido por el deslizamiento de tierra en la región norte de Afganistán.
Rescatistas afganos y cientos de voluntarios dotados de palas llegaron apresurados ayer a ayudar a los residentes de la villa golpeada por un masivo alud de tierra en la remota región norte de Afganistán un día antes, dijeron funcionarios, mientras el temor de que ocurriera otro torrente de lodo y tierra complicaba los esfuerzos de rescate.
Las cifras sobre muertos por el colapso de parte de una colina varían en momentos en que funcionarios tratan de recopilar información precisa de la villa de Hobo Barak.
Abdula Homayun Dehqan, director del Departamento de Manejo de Desastres de la provincia de Badakhshan, dijo que no tenía el número exacto sobre cuánta gente murió.
La Organización de Naciones Unidas dijo que al menos 350 personas perdieron la vida y el gobernador provincial afirmó que se temía que alrededor de 2,000 personas estaban desaparecidas.
Mohamad Aslam Seyas, subdirector de manejo de desastres del país, afirmó ayer que habían muerto 255 personas. Agregó que los residentes de la villa creen que la cifra es mayor, pero informó que con base en experiencias previas, el número de 255 es más realista. “Las operaciones de búsqueda y rescate se están realizando muy lentamente”, comentó Seyas. Añadió que el temor de nuevos deslizamientos de tierra ha frenado la operación.
El daño del viernes fue ocasionado de hecho por dos aludes del terreno montañoso, dijo Dehqan. El primero, el más pequeño, sepultó pocas casas. Cuando la gente se apresuró a ayudar, bajó un alud mayor, sepultando a los rescatistas y más casas, dijo.
Otro funcionario de la agencia de manejo de emergencias, Ahmad Khan Nafeh, dijo que reportes iniciales sugerían que 120 casas están sepultadas bajo el lodo.