Según la agencia, estas mujeres bomberas, que trabajan hombro con hombro con sus compañeros varones, se han convertido en las pioneras en esta profesión en Oriente Medio.
Al parecer, todo empezó con la publicación de un breve anuncio en un periódico en el que el cuerpo de bomberos de Karaj ofrecía trabajo a 12 mujeres.
La agencia explica que de las 120 que se ofrecieron para ocupar los puestos, sólo 60 superaron las pruebas preliminares y doce el examen físico.
Sin embargo, una de las mujeres abandonó tras casarse y el grupo perdió a una de sus componentes, comenta la agencia.
Las mujeres bomberas van ataviadas con pantalones, cubiertas con una enorme gabardina y un pañuelo que les cubre la cabeza.
"Nuestro trabajo no interfiere en nuestra vida matrimonial, cinco de nuestras compañeras se han casado y continúan trabajando como bomberas", dijo Amene Mahmudzadeh, una de los miembros del cuerpo citada por Mehr.
La bombera explicó que aún no habían participado en ninguna misión real y que de momento se han limitado a entrenarse y realizar simulacros, aunque subrayó que todo el grupo está dispuesto a entrar en acción.
En Karaj las mujeres también trabajan como conductoras de autobuses en los que al contrario de como ocurre habitualmente, las conductoras obligan a los hombres a ocupar la parte trasera del autobús, mientras las mujeres viajan en la delantera.
En Teherán también se anunció recientemente que se pondrán en funcionamiento un servicio de taxis colectivos, manejados por conductoras.