Seis voluntarios se encerraron este martes para pasar tres meses en un módulo científico en el que participarán en el simulacro de un vuelo a Marte, informó el Instituto de Problemas Biomédicos (IPMB) de la Academia de Ciencias de Rusia.
Según las condiciones del experimento, los cuatro rusos, el francés y el alemán seleccionados por la agencia espacial rusa Roscosmos y la europea ESA no podrán abandonar durante 105 días el módulo, que imita el interior de una estación espacial.
El experimento pone a prueba la capacidad de compatibilidad psicológica y la tolerancia de los integrantes de la tripulación, y permitirá a los científicos estudiar día a día los efectos del aislamiento durante los vuelos cósmicos de larga duración.
"Estoy muy contento con la composición de nuestra tripulación, y seguro de que con este equipo no tendremos problemas psicológicos", declaró a la prensa antes de iniciarse el experimento el comandante del grupo, el cosmonauta ruso Serguéi Riazanski.
Junto a Riazanski, de 34 años, integran el equipo otros tres rusos, el también cosmonauta profesional Oleg Artemiev (37 años), el maestro de deportes Alexéi Shpákov (40) y el médico Alexéi Baránov (33 años).
Los otros participantes son el piloto francés de aviación civil Cyrille Fournier, de 40 años, y el ingeniero alemán Oliver Knickel, de 28, según la agencia rusa Interfax.
Riazanski subrayó que todos los participantes pasaron por un riguroso proceso de pruebas médicas y psicológicas; estudiaron el funcionamiento de las naves espaciales y superaron un curso de supervivencia en un bosque de la región de Moscú.
"Es un proyecto muy serio, y nuestra actitud hacia el experimento es como si fuera un vuelo de verdad", aseguró.
Los voluntarios, que durante su encierro llevarán a cabo experimentos médicos y biológicos, explicaron que entre ellos hablarán en "ruslish", una mezcla de ruso e inglés, al igual que en la EEI.