Un avión que llevaba soldados españoles de la fuerza de paz en Afganistán se estrelló ayer en una montaña del noreste de Turquía y murieron las 74 personas a bordo en lo que se considera el peor accidente militar español. El avión, un YAK-42 de fabricación rusa, iba desde Kabul, Afganistán, hacia Zaragoza, con planes de reabastecerse de combustible en el puerto de Trebisonda, en el Mar Negro.
El avión iba a aterrizar en Trebisonda, pero iba demasiado alto y giró hacia las montañas cubiertas de neblina donde se estrelló, a unos 760 kilómetros al noreste de la capital turca, Ankara.
La aeronave, propiedad de la empresa ucraniana Ukranian-Mediterranean Airlines, transportaba a 62 pasajeros, todos soldados españoles que habían participado en tareas de mantenimiento de la paz en Afganistán, y 12 tripulantes y un administrador de vuelo ucraniano, dijeron funcionarios turcos. Todos murieron. El avión, que al parecer transportaba también las municiones de los soldados, estalló en llamas al momento del impacto.
El presidente de Ucrania, Leonid Kutchma, dio orden a su gobierno para que efectúe una investigación sobre las causas de la tragedia. La espesa niebla en la zona fue la causa, según dijo el Ministerio de Defensa de España. Sin embargo, los responsables de la aviación civil turca estimaron que un error de pilotaje sería sin duda la causa del accidente.
Expertos turcos han hallado los restos mortales de los españoles que ayer perdieron la vida en el accidente, confirmaron fuentes de la Embajada de España en Ankara. "Todos los cadáveres han sido recuperados" y trasladados a un hospital a la espera de su repatriación, explicó sin más detalles el diplomático español Ignacio Díaz de la Guardia.