El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, denunció ayer que la petrolera estadounidense Texaco, luego adquirida por Chevron, dejó más de 1,000 piscinas de desechos petroleros regadas por los campos que operó en la Amazonía. “Esta es la mano sucia de Chevron”, dijo Correa tras haber metido la mano en una de esas piscinas con el fin, dijo, de mostrar la “verdad” sobre las prácticas por las que Chevron, como nueva dueña de Texaco, que operó en este país de 1962 a 1999, fue condenada en Ecuador a pagar una multimillonaria indemnización.
Se mancha de crudo
El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, denunció ayer que la petrolera estadounidense Texaco, luego adquirida por Chevron, dejó más de 1,000 piscinas de desechos petroleros regadas por los
REDACCION / PANAMA AMERICA