El responsable de la Protección Civil italiana, Franco Gabrielli, dijo que se necesitarán entre siete y diez meses para poder sacar al crucero Costa Concordia, naufragado el 13 de enero, de la costa frente a la isla del Giglio, donde encalló.
La compañía holandesa Smit, que reflotó el submarino nuclear ruso “Kursk” (hundido en agosto de 2000) y que también se ocupará de la extracción del carburante, será la encargada de sacar al crucero de la costa italiana.
Gabrielli explicó que se necesitarán unos dos meses para decidir qué hacer con la nave, si desmantelarla delante de la isla del Giglio o remolcarla entera hacia un lugar más seguro, y posteriormente pasarán de siete a diez meses para hacerla desaparecer completamente de esta zona marítima protegida.
Sobre el movimiento de la nave, que ayer se hizo más “evidente”, Gabrielli explicó que es normal, sobre todo con el fuerte viento y oleaje, pero que no por ello “son insensibles a esto, y seguirán monitorizando el casco”.
Según Gabrielli, la prioridad hasta ahora era la de “salvar vidas”, pero ahora se trata de “evitar una emergencia ambiental”.
El mal tiempo obligó a suspender las tareas de búsqueda de las 15 personas que aún están desaparecidas.
Los técnicos calculan que en las últimas seis horas el casco se ha movido 3.5 centímetros.
La cifra de víctimas mortales del naufragio del crucero Costa Concordia se elevó a 17, después de que los buzos encontraran el cadáver de la peruana Erika Soria Molina, de 26 años, quien trabajaba como camarera en el crucero.
Siguen suspendidas también debido al mal tiempo las tareas de preparación para la extracción de las 2 mil 300 toneladas de carburante almacenadas en los tanques del crucero.