Las autoridades estatales de Texas dijeron que investigan un incendio ocurrido ayer en la mansión del gobernador Rick Perry, que sospechan fue intencional.
El incendio destruyó buena parte del edificio histórico donde han residido los gobernadores del estado durante más de un siglo, informó el diario Austin-American Statesman.
Las autoridades del cuerpo de bomberos en Austin señalaron que hay pruebas de que el incendio fue provocado intencionalmente, pero no dieron más detalles.
El gobernador Perry y su esposa, Anita, han estado viviendo en una casa alquilada en West Austin, ya que la mansión está en remodelación desde hace dos años como parte de un proyecto de restauración multimillonario, indicó el diario.
Al parecer, el incendio comenzó en el balcón de la entrada al edificio y se propagó a otras partes, incluyendo el segundo piso y el techo, antes de que un equipo de 100 bomberos y más de 40 camiones pudiesen extinguirlo.
El edificio contaba con detectores de humo en el primer piso, pero no así en el segundo.