ATRÁS QUEDARON los años en que la Unión Soviética quería imponer su orden global. La heredera del antiguo imperio comunista hoy busca un nuevo rumbo defendiendo la democracia en todo el mundo.
Este es el parecer del ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, quien advirtió la responsabilidad de la comunidad internacional por garantizar la paz y seguridad internacionales ante las terribles secuelas del terrorismo.
Lavrov, que efectuó una rueda de prensa recientemente, recalcó la preocupación de Rusia ante la posibilidad de que grupos terroristas puedan adquirir armas atómicas y atacar a civiles inocentes.
"La lucha contra los desafíos y amenazas está marcada con un trazo rojo. En este sentido tiene gran significado la iniciativa de Rusia y EE.UU. sobre la lucha contra los actos del terrorismo nuclear", dijo el diplomático ruso.
El funcionario europeo también recomendó el diálogo entre civilizaciones y evitar también el enfrentamiento directo por diferencias políticas.
En clara referencia a las tensiones entre Estados Unidos con Corea del Norte e Irán, Lavrov igualmente destacó que el uso de la fuerza para neutralizar las supuestas ambiciones nucleares de Pyongyang y Teherán sólo causarán más inestabilidad en el mundo.
"Los métodos de intimidación y de aislamiento y el hincapié en la fuerza en la política exterior de algunos Estados sólo empujan algunos países defender su independencia, en la vía de obtener el acceso a los medios de respuestas asimétricas, incluida la aspiración a poseer tecnologías nucleares", destacó el vocero ruso.
En cuanto al pasado, Lavrov señaló que Rusia ya no es la otrora URSS y que Moscú busca su espacio en el planeta, más interesado en la competencia comercial y la protección de los sistemas democráticos.
"La guerra fría terminó hace unos 15 años. Por supuesto, los puntos de referencia pueden ser distintos, pero ha llegado el tiempo para decidir a dónde debe avanzar la comunidad mundial superando la herencia de aquel conflicto", acotó.
Para el canciller ruso, Rusia está dispuesta a participar en el liderazgo colectivo, en el "concierto" de potencias rectoras, pero para ello primero deben cambiarse todos los preceptos erróneos, así como la propia idea del mundo.
Finalmente, en cuanto a la América Latina, Lavrov reiteró el interés ruso por acercarse más a las naciones del nuestra región.
En particular, el diplomático indicó que Rusia ve con buenos ojos el MERCOSUR, en donde ha sido creado el mecanismo del diálogo político, se está consolidando la base legal contractual de las relaciones con los países latinoamericanos y se está ampliando la cooperación económica y comercial.
La Federación Rusa es uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y mantiene tremenda influencia en esta entidad.
Según los expertos, se vislumbra la perspectiva de la participación de Rusia en los proyectos económicos e infraestructurales transcontinentales.
Secuelas de Guerra Fría preocupan a Rusia
Los rusos temen que la tecnología nuclear caiga en manos de grupos terroristas.