Una joven neoyorquina que fue secuestrada en un hospital del barrio de Harlem pocos días después de nacer ha logrado, tras una larga búsqueda, reunirse con sus padres biológicos 23 años después.
"Estoy absolutamente feliz, pero a la vez es un sentimiento extraño, porque todo es nuevo. Es como haber nacido otra vez", expresó Carlina White, de 24 años.