El secuestro de un autobús en el municipio mexicano de San Fernando (Tamaulipas, frontera noreste del país) buscaba reclutar hombres para el crimen organizado, según denuncias de testigos que publica el diario Reforma.
El vehículo, que viajaba con destino a la frontera entre México y EE.UU., fue detenido por un comando de hombres armados, que seleccionaron a hombres jóvenes y dejaron ir al resto de pasajeros.
Se da la circunstancia de que el estado de Tamaulipas registra una fuerte actividad del crimen organizado, como la del violento cartel de “Los Zetas”.
Según explicaciones del Gobierno federal, algunos grupos están recurriendo a estrategias inusuales para reclutar sicarios, dado el elevado número de bajas que arroja la guerra entre los carteles por el control del territorio.