Autoridades cubanas confirmaron ayer que hombres armados secuestraron una lancha de pasajeros con 50 personas a bordo para dirigirse a Estados Unidos y que Washington les negó colaboración para auxiliar a la nave, a la deriva y sin combustible a 30 millas de las costas cubanas.
"La embarcación secuestrada se encontraba parada a 30 millas de nuestras costas, en aguas internacionales, y los secuestradores exigen combustible para continuar viaje", precisa un comunicado oficial difundido por el gobierno.
Según el reporte, dos embarcaciones del Servicio de Guardafronteras de Cuba escoltan a la nave, cuando se produjo el asalto de la lancha por hombres armados con pistolas, revólveres y cuchillos, quienes exigieron a la tripulación a poner rumbo hacia el sur estadounidense.
El secuestro de dos aviones cubanos, desviados hacia Estados Unidos en menos de 15 días, y el de un "ferry" de pasajeros ayer desde la bahía de La Habana, inquietan a Washington, que se queja de la laxitud del gobierno de Cuba pero promete al mismo tiempo duras penas a los autores de estos "crímenes violentos".
En plena guerra contra Irak, y con el persistente temor de atentados terroristas, Estados Unidos reacciona ante estos incidentes con una mezcla de irritación y alarma. Responsables de la justicia estadounidense aseguran que aplicarán mano dura ante estos secuestros.