Ocho empleados árabes de una compañía de telecomunicaciones fueron secuestrados en Irak mientras Italia y Gran Bretaña continuaban ayer esperando angustiados noticias de sus rehenes, cuya muerte fue anunciada varias veces en páginas internet islamistas.
Ocho empleados iraquíes y egipcios de la compañía de telecomunicaciones Iraqna fueron secuestrados en Irak en dos días, según indicaron las autoridades de Irak y uno de sus colegas.
El ministro iraquí del Interior dijo no tener conocimiento del secuestro pero explicó que dos ingenieros de Iraqna habían sido raptados el jueves por la noche en Bagdad.
Por su parte, la embajada egipcia en Bagdad confirmó el secuestro de Mustafá Abdel Latif y de Mahmud Turki.
Mientras tanto, Italia esperaba que los comunicados que anunciaban la muerte de Simona Pari y Simona Torretta, fueran falsos.
La misma angustia reinaba en Gran Bretaña que no tiene noticias de Kenneth Bigley, el rehén británico amenazado con ser decapitado.