El debate sobre el futuro de la Iglesia católica entre los que propugnan un énfasis social y los que destacan la tradición ha pasado de la teología a los puños en una provincia de Ecuador, donde se han enfrentado seguidores de dos órdenes.
Las congregaciones implicadas son los Carmelitas Descalzos y los Heraldos del Evangelio, a las que la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, en una decisión salomónica, ordenó anteayer salir de forma permanente de la provincia de Sucumbíos, fronteriza con Colombia.