Juan Pablo II celebró ayer el 24 aniversario de su elección como Papa afirmando que permanecerá al frente de la Iglesia hasta "el final" y anunciando que seguirá viajando.
Ante 20 mil personas reunidas en la plaza de San Pedro del Vaticano y en el mismo día en que festejó trabajando su elección como 264 Pontífice de la historia de la Iglesia, Juan Pablo II no dejó lugar a dudas: con voz firme y fuerte afirmó que seguirá en el sillón de Pedro "hasta el final".
"Durante mi reciente viaje a Polonia le pedí a la Virgen que me diera fuerza física y de espíritu para poder cumplir hasta el final la misión que ha encomendado el Resucitado. Estas mismas palabras las repito hoy, dando gracias a Dios por estos 24 años de Pontificado", dijo Juan Pablo II, cuyas palabras fueron acogidas con aplausos.
Ante una imagen de la Virgen del Rosario de la localidad italiana de Pompeya, de la que es muy devoto, Papa Wojtyla, de 82 años, agregó que ponía en manos de la Madre de Dios "todos los frutos" de su vida y de su ministerio y que confiaba a Ella "la suerte de la Iglesia".
"En Ti confío, a Ti una vez más declaro "Totus Tuus" (Todo tuyo, el lema de su Pontificado), y en este día especial pongo de nuevo en Tus manos mi futuro", agregó el Papa.
Con estas palabras el Obispo de Roma, que presentaba buen aspecto, puso fin a las especulaciones sobre una eventual dimisión al frente de la cátedra de Pedro por motivos de salud.
Juan Pablo II emprende el nuevo año de Pontificado mirando hacia adelante y presentando una notable mejoría en su estado de salud. Convencido de que es muy "bonito gastarse hasta el final por la causa del Reino de Dios", según sus palabras, sigue preparando nuevos documentos y viajes.
Hoy firmó la carta apostólica (documento pontificio) "Rosarium Virginis Mariae", con la que ha introducido cinco nuevos misterios a los hasta ahora quince del Santo Rosario, a los que ha llamado "misterios de la luz" y que se rezarán los jueves.
Esta carta supone la mayor renovación del Rosario en sus 800 años de existencia.