Cuatro militares y dos civiles murieron, y un soldado resultó herido, al caer un helicóptero del Ejército colombiano entre las localidades de Valparaíso y Solita (sur), en el departamento de Caquetá, informó ayer una autoridad de la institución castrense.
El helicóptero, un Bell UH-1N donado por Estados Unidos, cayó hacia la medianoche del jueves, cuando cumplía una misión médica de evacuación de dos soldados heridos, sin que hasta el momento se haya logrado precisar si se trató de un accidente o fue derribado por algún grupo armado.
"Una vez desarrolladas la labores de localización y rescate fueron hallados sin vida seis de los ocupantes de la aeronave militar, entre los que están cuatros miembros de las Fuerzas Armadas, además de dos civiles que colaboraban en la misión médica de rescate", aseguró el comandante de la Aviación del Ejército, general Luis García.
Por otra parte, una niña murió y cinco personas más resultaron heridas ayer, al explotar una granada lanzada por rebeldes contra un comercio en el municipio de Venecia, 100 kilómetros al suroeste de Bogotá, informaron fuentes castrenses.
El comandante de la brigada 23 del Ejército, general Reynaldo Castellanos, aseguró a la prensa que la granada fue lanzada contra los civiles por guerrilleros del frente 55 de las Fuerzas Amadas Revolucionarias de Colombia(FARC), que poco antes habían atacado el cuartel de Policía de esa localidad.
La niña muerta, de 14 años, fue identificada como Norelly Figueredo Arias, familiar de Juan de Jesús Figueredo, panadero, que resultó herido.
La garantía de seguridad fue expresada horas después de que las principales organizaciones indígenas levantaran sus amenazas de bloquear las carreteras que habían proferido en contra de la aprobación por el Congreso de una ley de reforma constitucional que excluyó la convocatoria de una Asamblea Constituyente.