Christopher Dodd, uno de los demócratas más influyentes en el Senado de EE.UU. y gran conocedor de América Latina, dijo hoy que no buscará la reelección al cargo que ocupa desde hace 30 años porque le llegó el momento de retirarse.
"Estoy orgulloso del trabajo que he hecho y de los resultados, pero ninguno de nosotros es irreemplazable o indispensable... hay momentos en los que un funcionario público debe apartarse y dejar que otro lidere, y este es mi momento de retirarme", explicó Dodd en una rueda de prensa desde su casa en East Haddam (Connecticut).
La decisión del hoy presidente del Comité de la Banca en el Senado supone un revés político para los demócratas en la cámara alta, donde cuentan con una frágil y exigua mayoría y necesitan, en cada debate legislativo, 60 votos para frenar cualquier táctica dilatoria de la oposición.
Dodd, de 65 años y al que recientemente se le ha diagnosticado un cáncer de próstata en estado inicial, es el segundo líder demócrata que anuncia en las últimas 24 horas que no se presentará a la reelección en noviembre próximo, cuando se renuevan la totalidad de los puestos de la Cámara de Representantes y un tercio de los del Senado.
También el senador demócrata Byron Dorgan anunció el martes que no buscará otro mandato de seis años.
En los últimos tiempos Dodd, defensor de mantener "relaciones de buen vecino" con América Latina y de los tratados comerciales con esos países, así como partidario de una reforma migratoria integral que incluya la legalización de los inmigrantes indocumentados, ha sufrido una pérdida de popularidad importante.
Uno de los motivos es el presunto trato preferencial que recibió de la compañía hipotecaria Countrywide en un programa de hipotecas con bajas tasas de interés.
También fue objeto de fuertes críticas de la oposición por el papel que desempeñó en la aprobación de un multimillonario rescate financiero que benefició a la aseguradora AIG y a sus ejecutivos de más alto rango.
Dodd negó en principio cualquier manejo reprochable de la crisis financiera pero finalmente reconoció ser el responsable de haber facilitado la concesión de bonos a los altos ejecutivos de empresas que fueron rescatadas por el Gobierno, como fue el caso de AIG.
Se prevé que el fiscal general de Connecticut, Richard Blumenthal, anuncie en las próximas horas su intención de presentarse al escaño que dejará vacante Dodd.
Blumenthal, un funcionario que goza de amplia popularidad en ese estado, tendría que disputar el escaño frente a los republicanos Rob Simmons, un ex representante, y la empresaria Linda McMahon.