Una década después de que John Gotti se despidió de su familia y colegas para pasar el resto de su vida tras las rejas, el “Don Elegante” recibió el último adiós en una ceremonia privada realizada ayer antes de ser llevado a un cementerio donde descansan otros famosos criminales.
El servicio en una funeraria de Queens fue luego de una vigilia de dos días donde hubo enormes arreglos florales para el hombre que se abrió paso con asesinatos y trucos a la cabeza de la familia del crimen Gambino, para luego ser sentenciado a cadena perpetua.
Luego de las exequias, una procesión de más de 100 automóviles encabezados por la carroza que llevaba el cadáver de Gotti pasó ante su casa y los cuarteles de su pandilla, el club Bergin Hunt and Fish.
Cuando Gotti tomó el control de los Gambino, esta era la más poderosa de las cinco familias de la ciudad. Apenas este mes, 17 de sus supuestos miembros fueron acusados de 18 delitos, entre ellos extorsión, fraude, juego ilegal, lavado de dinero e interferencia en testimonios.
Sin embargo, unas 300 personas se reunieron en el Cementerio Católico de San Juan cuando llegó la caravana y muchos dijeron haber admirado al “Don de Teflón” por su capacidad de evitar ser detenido por las autoridades, y el “Don Elegante”, por sus trajes caros.