L os servicios sanitarios públicos de Paraguay rigen a partir de ayer de manera gratuita en el marco de un proceso iniciado en septiembre de 2008 y que forma parte de una de las promesas de campaña del jefe de Estado, Fernando Lugo.
El Gobierno puso en marcha ese proceso de gratuidad exonerando hace tres meses la consulta médica y en octubre la extendió a otras prestaciones más especializadas de la sanidad pública.
A partir de ayer, también se suprime el pago de aranceles y consultas, hospitalizaciones, diagnósticos y medicamentos del vademécum, precisaron fuentes del Ministerio de Salud.
Esa iniciativa busca ampliar la atención médica para los sectores más pobres de la población que no pueden acceder a esos servicios.
Según cifras oficiales, un 19 por ciento de los paraguayos padece pobreza extrema y un 37,9 por ciento vive en el umbral de esa situación.
La implementación de la gratuidad de los servicios sanitarios estatales representará para el Ministerio de Salud la pérdida de unos 65,4 millones de dólares en 2010, que, según la ministra de Salud, Esperanza Martínez, serán compensados parcialmente con las transferencias presupuestarias que se otorgan a los consejos locales y centros regionales de salud.
Lugo, ex obispo católico, llegó a la Presidencia en agosto de 2008 al frente de una coalición de centroizquierda cuya base parlamentaria principal es el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), de centroderecha y segunda fuerza política.