Oposición
Rechazo
- China, aliado histórico de Corea del Norte, ha intensificado recientemente su rechazo a las pruebas de misiles y nucleares que realiza Pionyang, llegando incluso a votar a favor de sanciones en el Consejo de Seguridad de la ONU.
Ejercicio militar
- La tensión en la península coreana se ha intensificado a lo largo de los dos últimos meses a raíz de las maniobras militares conjuntas de Seúl y Washington, calificadas por el régimen de Kim Jong-un como preparativo de una guerra nuclear y de una invasión de su territorio.
Conflicto
- El pasado 31 de marzo, los ejércitos de Corea del Norte y Corea del Sur intercambiaron fuego de artillería sobre las aguas de la conflictiva frontera del mar Amarillo.
La presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye, pidió a su homólogo chino, Xi Jinping, apoyo a la hora de persuadir a Corea del Norte para que no realice una prueba nuclear, tras elevarse la actividad en la principal base norcoreana de ensayos atómicos.
En la conversación telefónica entre ambos jefes de Estado, Park argumentó que una prueba nuclear de Pionyang podría desatar una carrera armamentística y propiciar un efecto dominó nuclear en Asia Oriental, indicó a Efe la Oficina Presidencial de Seúl.
Xi, por su parte, reiteró la postura de China de promover el diálogo entre ambas Coreas a favor de la estabilidad en la península y oponerse a una Corea del Norte nuclear, según la Casa Azul surcoreana.
El Gobierno surcoreano expresó esta semana su temor a que Corea del Norte realice un nuevo ensayo nuclear en poco tiempo, tras detectar un aumento de la actividad en las instalaciones de Punggye-ri, en el condado de Kilju, al nordeste del país, donde realizó sus anteriores dos pruebas atómicas.
Seúl citó como fuente información recopilada en colaboración con los servicios de inteligencia de EE.UU., cuyo presidente, Barack Obama, visitará Corea del Sur mañana y el sábado para debatir asuntos de seguridad, entre otros, con Park Geun-hye.
El Gobierno surcoreano anunció que ha habilitado un grupo de seguimiento de las actividades del país vecino, aunque también considera la posibilidad de que el régimen de Kim Jong-un esté dando falsos indicios sobre la que sería su cuarta prueba atómica.
Corea del Norte, cuyas anteriores detonaciones tuvieron lugar en 2006, 2009 y 2013, amenazó en marzo con efectuar un nuevo tipo de ensayo nuclear tras la condena del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a sus últimos lanzamientos al mar de misiles de corto y medio alcance.
Los tres ensayos realizados, el último de ellos en febrero del año pasado, consistieron en explosiones bajo tierra en la base de Punggye-ri, ubicada a unos 400 kilómetros al nordeste de la capital, Pionyang.
La incertidumbre sobre la posible prueba nuclear norcoreana llega después de una fase de tensión en los dos últimos meses a raíz de las maniobras militares conjuntas de Seúl y Washington, calificadas por el régimen de Kim Jong-un como preparativo de una guerra nuclear y de una invasión de su territorio.