El primer ministro japonés, Taro Aso, y el presidente de Corea del Sur, Lee Myung-bak reafirmaron ayer su posición común frente a Corea del Norte y aseguraron que implementarán estrictamente las sanciones de la ONU a Pyongyang.
Según la agencia local Kyodo, ambos mandatarios coincidieron en que “no tolerarán bajo ninguna circunstancia que Corea del Norte obtenga armas nucleares” y aseguraron que implementarán la totalidad de las sanciones de la Resolución 1874 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, aprobada tras el segundo ensayo nuclear norcoreano del 25 de mayo .
La resolución prohíbe el comercio de armamento pesado con Corea del Norte y permite la inspección de naves norcoreanas sospechosas de transportar armas, materiales para la fabricación de misiles y tecnología relacionada.
Pyongyang ha advertido que considerará ese tipo de inspecciones como un acto de guerra.