Sharon dijo a los miembros de su Partido Likud que piensa seguir en el cargo por lo menos hasta el 2007. Fue el primer comentario público de Sharon desde que un industrial israelí de bienes raíces fue procesado el miércoles, acusado de sobornar al primer ministro con 690,000 dólares.
“Llegué aquí como primer ministro y como presidente del Likud, cargo que pienso desempeñar por muchos años más, por lo menos hasta el 2007’’, indicó Sharon a sus entusiasmados seguidores, en referencia a la fecha de las próximas elecciones generales.
Los funcionarios del Ministerio de Justicia dijeron que decidirán dentro de unas semanas o meses si encausan al primer ministro por haber aceptado sobornos. Esas acusaciones serán tramitadas solamente si los fiscales están convencidos de que Sharon actuó con intención delictiva. El primer ministro israelí, será interrogado en cuestión de días por la policía por su supuesta implicación en el delito de soborno. La fiscal general del Estado, Edna Arbel, considera que existen pruebas suficientes para citar ante la justicia al premier.
Sharon indicó que el escándalo no desviará su atención de lo que considera son los temas más urgentes, incluyendo una audiencia en la Corte Mundial de la Haya sobre la legalidad de una valla de seguridad que Israel construye en su frontera y que en ocasiones se adentra en Cisjordania. Un tribunal israelí procesó el miércoles al industrial de bienes raíces David Appel, al que acusó de sobornar a Sharon. El encausamiento plantea la posibilidad de que Sharon sea a su vez procesado situación que según la Corte Suprema le obligaría a cesar provisionalmente sus funciones hasta el fallo del juicio.
Según el acta de acusación, en 1998, cuando Sharon era ministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Benjamin Netanyahu, Appel trató de corromperlo por intermedio de su hijo Gilad Sharon.
Este caso tiene como origen el financiamiento de la campaña que permitió que Sharon fuese elegido a la cabeza de su partido, el Likud, en 1999.