El primer ministro israelí, Ariel Sharon, manifestó ayer que enmendará su plan de retirada de la Franja de Gaza para lograr el respaldo de su partido, luego que éste rechazó abrumadoramente en un referendo la iniciativa respaldada por Estados Unidos.
Los aliados de Sharon dijeron que aunque el referendo era un humillante revés, el primer ministro no se echaría atrás porque su plan de "desvincularse" del conflicto con los palestinos tenía el apoyo de la mayoría de los israelíes, según numerosos sondeos.
Sharon insiste en no renunciar al cargo de primer ministro pese a que su plan de retirar tropas y colonos de Gaza fue derrotado.
Alrededor de la mitad de los 193,000 miembros del Likud votaron en el referendo interno. De ellos, un 60% rechazaron el plan, debilitando políticamente a Sharon.
Los colonos ganaron una batalla con el revés inflingido a Sharon, pero saben que su guerra contra la evacuación de algunas colonias aún no está terminada, ya que el plan del primer ministro es apoyado por los israelíes.
"Nos preparamos para luchar contra las próximas iniciativas de Ariel Sharon. Es una victoria, pero debemos continuar", declaró Avner Shimoni, presidente del Consejo Regional de colonias judías de la franja de Gaza.
En efecto, los colonos temen que Sharon no tenga en cuenta el referendo del Likud y someta su plan a la Knesset (Parlamento israelí).