El primer ministro israelí, Ariel Sharon, comenzó ayer su segundo período al frente de una coalición de línea dura que incluye a fieros opositores de un estado palestino y defensores de los asentamientos judíos en territorios ocupados.
Al presentar a su gobierno al parlamento, un día después que el presidente estadounidense George W. Bush dijo que promovería un acuerdo israelí-palestino tras una posible guerra en Irak, Sharon dijo que Israel no se precipitaría en un proceso de paz.
Reiteró su posición de que los palestinos -que desde hace 29 meses protagonizan un levantamiento en contra de la ocupación- deben detener "la incitación y el terror" e implementar profundas reformas democráticas antes de que se puedan reanudar las negociaciones de paz.