Sídney sufrió su segunda tormenta de arena en lo que va de semana, que nuevamente envolvió en una nube roja a la mayor ciudad de Australia.
Las imágenes de satélite mostraron un cinturón de arena de 200 kilómetros de ancho del centro al oeste del país pero de menor intensidad que el del pasado miércoles, indicó el meteorólogo Barry Hanstrum.