Hechos
- 2010 Ese año, Marina Silva fue candidata presidencial por el Partido Verde y quedó tercera.
- 21% de los brasileños están dispuestos a votar por ella en los comicios de octubre próximo.
La ecologista Marina Silva, confirmada el miércoles como candidata del Partido Socialista Brasileño (PSB) a las elecciones presidenciales de octubre en Brasil, afirmó que, de ser elegida, podrá contar con el apoyo de líderes de varios partidos que siempre la han defendido.
En el primer acto público de campaña tras su designación como candidata en el lugar de Eduardo Campos, el líder socialista muerto el 13 de agosto en un accidente aéreo, Silva dijo que puede gobernar sin el apoyo de los partidos tradicionales, blanco frecuente de sus críticas, debido a que tales formaciones cuentan con líderes que considera idóneos y con los que tiene buenas relaciones.
“Puedo garantizar que el PMDB de Pedro Simon no va a faltarnos, que el PDT de Cristovam Buarque no va a faltarnos y que el PT de Eduardo Suplicy no va a faltarnos”, afirmó Marina Silva al citar a importantes políticos de partidos mayoritarios que han manifestado apoyo a su candidatura.
El oficialista Partido de los Trabajadores (PT), primera fuerza en la Cámara de Diputados y liderado por el exgobernante Luiz Inácio Lula Silva, postuló como su candidata a la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, que aspira a la reelección.
Tanto el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), mayor fuerza electoral del país y primera minoría en el Senado, como el Partido Democrático Laborista (PDT), otro de los partidos tradicionales y aliados del PT en el Gobierno, apoyan la candidatura de Rousseff.
Algunos dirigentes de los partidos de la base aliada del Gobierno, sin embargo, son críticos de la gestión de Rousseff y defienden a otros aspirantes, entre ellos Marina Silva.