Seis de las 17 sirvientas que trabajaban en régimen de esclavitud para la viuda de un emir de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) en un lujoso hotel en Bruselas, y que fueron liberadas por la policía belga, han vuelto al servicio de su patrona.
Las seis, que tenían que estar día y noche a la disposición de la viuda y sus hijas por un sueldo mísero y que no podían salir sin vigilancia, consideran que su situación "no era tan mala", según ha informado la agencia Belga.
Las otras once sirvientas, que tienen entre 20 y 50 años, han aceptado el estatuto de víctima de tráfico de seres humanos y han sido acogidas por varias organizaciones de asistencia, entre otras Pag-Asa en Bruselas.