En las últimas fechas, los inmigrantes peruanos y de otras nacionalidades se las han ingeniado para ingresar a territorio panameño y seguir, luego, rumbo a Estados Unidos (EE.UU).
Ante la situación, las autoridades de migración han tenido que hacerle frente al ingreso de un número plural de peruanos que ingresan por los sectores panameños de Darién y Colón.
Eso lo hacen con el fin de evadir los controles de entrada y salida del país, de acuerdo con el director de Migración, Ricardo Vargas, quien califica la situación de preocupante porque se vulnera la soberanía del país.
Hay peruanos que ingresan al país de manera legal como turistas por el Aeropuerto Internacional de Tocumen, pero realmente no lo son, convirtiéndose en lo que se denomina "turistas de no buena fe", según la fuente de Migración.
Al momento de ser interceptados por las autoridades y realizarse las entrevistas correspondientes, los indocumentados señalan que su destino final es EE.UU. y que no tienen interés en quedarse en Panamá.
Pero hay otros, según Vargas, que al ingresar como turistas se dedican al trabajo informal en el país, burlando el permiso que le confiere la visa de turistas, cuya vigencia es de 90 días.
Hay turistas peruanos que ingresan legalmente y a pocas horas se encuentran en la frontera con Costa Rica, para recorrer el resto de los países de la región centroamericana hasta llegar a EE.UU. Una de las áreas donde se ha ejercido un férreo control es en Guabalá, en la provincia de Chiriquí, donde se ha detectado el ingreso de indocumentados peruanos que han logrado la ayuda de los denominados "coyotes".
Por este control se ha descubierto las nuevas tácticas utilizadas para burlar los controles de ingreso.
Una de las nuevas técnicas que se utilizan para continuar la travesía de Panamá a EE.UU, es adquirir un boleto de avión de ruta interna en el aeropuerto de Albrook, rumbo a David, Chiriquí, y llegar a la frontera, apuntó el director de Migración. Esta situación se atribuye más que nada a la mala distribución de la riqueza que existe en la nación andina, y sobre todo a los altos niveles de desempleo.
Para sus maniobras, utilizan vuelos convenientes como los de San Andrés, rutas aéreas desde Guayaquil, y también desde Venezuela.
Ante estos hechos, Vargas, precisó que las autoridades migratorias están ejerciendo un mayor control en estos vuelos para evitar las prácticas inapropiadas de ingreso a Panamá. El cónsul de Perú en Panamá, Juan del Campo, precisó que a territorio panameño llegan dos clases de inmigrantes, los que desean quedarse y los que toman al país como una ruta que les permita llegar a EE.UU.
"Muchos peruanos han entrado ilegalmente, trabajan como pintores, vendedores de alimentos, cuentan con pequeños negocios, tratando de estabilizar su situación migratoria". Para el cónsul, es fundamental que se desarrolle dentro de la agenda peruano-panameña una regulación migratoria, que permita a los que ya están instalados en Panamá, lograr su estatus en el país para que contribuyan con el pago de impuestos.
Es importante que se cumpla un convenio sobre regulación migratoria que fue presentado al gobierno panameño en el 2001.
El segundo núcleo fuerte de peruanos se concentra en países como: Argentina, Chile y Bolivia. Otro grupo se encuentra en Europa básicamente en España e Italia.
En América Central y en el Caribe hay unos 17 mil peruanos, de esa cantidad, unos cuatro mil en territorio panameño, representando todos los extractos sociales; (mecánicos, obreros, profesores, entre otros).