El soldado colombiano Jefferson Vargas Moya, uno de los seis efectivos del contingente español de paz que murieron el domingo en el sur del Líbano, fue despedido hoy como un héroe por sus familiares y las autoridades militares de Neiva.
Vargas fue sepultado en el cementerio local de Jardines del Recuerdo, tras una ceremonia de honores y un servicio religioso en la sede de la Novena Brigada del Ejército en esa ciudad del suroeste de Colombia.
El embajador de España en Bogotá, Carlos Gómez-Múgica, representó al gobierno de su país en el funeral del colombiano, quien formaba parte de un contingente de la Fuerza Interina de las Naciones Unidas para el Líbano (FINUL).
Vargas, de 21 años, perdió la vida el domingo pasado en un ataque terrorista registrado en el sur del Líbano y en el que también murieron otros dos compatriotas suyos y tres militares españoles.
El colombiano servía en las Fuerzas Armadas de España desde hace quince meses.
La jefe de prensa de la Novena Brigada, Amparo Neira, dijo a Efe que el colombiano fue despedido con los mismos honores que reciben los miembros de las Fuerzas Militares del país que mueren en acciones del servicio.