La masiva operación de búsqueda de los miles de desaparecidos en el sismo y ‘tsunami’ hace tres semanas lanzada por 28,000 efectivos de Japón y Estados Unidos sólo lograron recuperar 32 cadáveres en el primero de los tres días de la misión.
Según datos del ministerio de Defensa recogidos por la agencia Kyodo, las Fuerzas de Autodefensa japonesas junto a los marines estadounidenses recuperaron 28 cuerpos y los guardacostas japoneses otros cuatro en las desoladas provincias de Iwate, Miyagi y Fukushima.
En el despliegue participan centenares de barcos y helicópteros en las zonas más remotas de la costa oriental, muchas de ellas aún sumergidas, las más arrasadas por las sucesivas olas gigantescas que causaron, según las últimas cifras oficiales, 11,734 muertos y 16,375 desaparecidos en 12 provincias.
Se cree que gran parte de los desaparecidos fueron arrastrados por las aguas al interior del océano Pacífico después de que varias olas gigantes ‘tsunami’ arrasaran sucesivamente el litoral oriental japonés el 11 de marzo.
La masiva búsqueda no se extendió, sin embargo, al área de 30 kilómetros a la redonda de la central nuclear Fukushima Daiichi, seriamente afectada por el sismo y ‘tsunami’ del mes pasado, debido a las fugas radiactivas detectadas.
Análisis de la crisis.
El primer ministro japonés, Naoto Kan, dijo que es “difícil” determinar cuándo concluirá la crisis de la planta nuclear de Fukushima, generada a raíz del grave sismo y ‘tsunami’ ocurrido hace tres semanas en el noreste de Japón.
“La estabilidad no se ha alcanzado, pero estamos preparados para cualquier situación posible” en Fukushima, precisó Kan.
El primer ministro se mostró convencido de que “se conseguirá estabilizar” la planta de Fukushima Daiichi a través de la refrigeración de sus reactores e indicó que se está trabajando con expertos y los ingenieros de TEPCO, operadora de la central.
El jefe de Gobierno nipón afirmó que la prioridad es la “salud y seguridad de las personas” y lamentó la situación de los residentes que vivían cerca de la planta y se han visto perjudicados en su modo de vida por la crisis creada.
“En cuanto (la central) se estabilice realizaremos un examen para identificar las medidas de seguridad que se deben adoptar”, manifestó Kan.
Kan afirmó que si TEPCO no tiene medios para hacerle frente a las compensaciones por el desastre de Fukushima Daiichi, “el Gobierno deberá ayudarles”, aunque no mencionó nacionalizar esa compañía, la mayor eléctrica de Japón.