Somalia fue donde se planeó y se obtuvo el armamento para ejecutar los atentados de Mombasa del año pasado y sigue siendo un puerto de entrada de armas destinadas a ataques terroristas, según un informe de expertos de la ONU divulgado ayer en Nairobi.
En noviembre de 2002, dos misiles tierra-aire, que fallaron su blanco, fueron disparados contra un avión israelí que despegaba del aeropuerto de Mombasa, mientras, casi simultáneamente, la explosión de una bomba en un hotel cercano de propiedad un israelí causó la muerte a tres israelíes y doce kenianos.
El documento señala que los misiles empleados en el atentado contra el avión llegaron a Somalia desde Yemen antes de ser transportados clandestinamente a Kenia, y que, al menos, cuatro de terroristas que participaron en el atentado permanecen en ese país.
Aunque el ataque contra el avión israelí falló, los expertos de la ONU creen que "armamento adicional puede haber sido importado a Somalia con el único propósito de llevar a cabo más atentados terroristas en países vecinos".