Al menos 67 personas murieron a consecuencia de inundaciones sorpresivas en un popular centro turístico de la isla indonesia de Sumatra, además de dejar al menos seis desaparecidos. Cinco de los muertos serían extranjeros, informaron fuentes locales ayer.
Las inundaciones, causadas por días de fuertes lluvias, ocurrieron la tarde del domingo en Bohorok, cerca de Medan, capital de la norteña provincia de Sumatra.
"Hemos encontrado 67 cadáveres. Las inundaciones fueron causadas por la fuerte explotación maderera en el parque nacional de Leuser", aseguró el jefe del distrito de Langkat, Syamsul Arifin, en declaraciones a la prensa en el lugar de los hechos, haciendo referencia a un parque nacional cercano.
Entre los extranjeros se encuentra un alemán, un australiano, dos chinos y un natural de Singapur, indicó el sargento Togar Sinagar, de la policía local.
El funcionario de búsqueda y rescate Robert Sirait indicó que el saldo de muertos podría llegar a 72. Decenas de cadáveres se encuentran apilados ante una mezquita local, dijeron testigos.
Un río que viene desde las cercanas montañas sobrepasó sus márgenes y arrastró decenas de casas de huéspedes improvisadas, las cuales albergan a los turistas que vienen a visitar la famosa reserva salvaje de orangutanes del área.
Las inundaciones se registran en la localidad de Bukit Lawang, un centro turístico situado a 1,600 kilómetros al noroeste de Yakarta, en la provincia de Sumatra del Norte.
Los cadáveres de los extranjeros han sido trasladados al Hospital General de Medan, la capital provincial y a unos 70 kilómetros al este de Bukit Lawang, donde podrán recogerlos o reclamarlos sus familiares o embajadas, informaron fuentes oficiales.
El ministro de Asuntos Sociales de Indonesia, Bachtiar Chamsyah, dijo en Yakarta que han establecido un programa de ayudas para los damnificados a través del gobierno central.
Bukit Lawang es una zona de bosques tropicales donde se ubica un centro de rehabilitación para salvar a los orangutanes que se encuentran en peligro de extinción.
La estación lluviosa comenzó en Indonesia en octubre y las precipitaciones habituales se ven agravadas por la avanzada deforestación que causa la tala ilegal.