Un estudiante de 21 años confesó al FBI que plantó 18 bombas de fabricación casera en varios estados norteamericanos y dijo que estaba dispuesto a inmolarse para enviar su mensaje al gobierno, según declaraciones juradas divulgadas ayer.
En los documentos presentados a la Corte de Distrito en Nevada, el FBI dijo que Luke Helder admitió tanto al organismo como a su padre haber fabricado y plantado las bombas que sembraron el terror en cinco estados, hiriendo a seis personas.
El FBI presentó los documentos mientras Helder, quien fue arrestado el martes a unos 80 kilómetros de Reno, iba a ser instruido de cargos en la primera de una andanada de acusaciones formales relacionadas con los ataques.